RODRIGO


Catolicismo

Tarik, Musa, El Cid

Biblia
Coran
Irving (Washington), La Conquista de Granada
Chateaubriand (François Auguste), Las Aventuras del último abencerraje

Ajedrez

Rodrigo (1443-1492), marqués-duque de Cadiz, marqués de Zahara y conde de Arcos.


"Villa y Castillo de Sevilla", Arcos escudada, torreada y murada. En 1440, transfiere el Rey a Arcos a una primerisima familia : los Ponce de Leon. Conde de Medellin, V Señor de Marchena, Pedro Ponce de Leon recibe Arcos "por juro de heredad" y el poder ser, Don Pedro y sus "subcesores" Condes y Señores de Arcos, a condicion de restituir Medellin al Infante Don Enrique.

"Montado en el aire", en el que se convierte la roca entera y en el que se encuentra uno suspenso, igual que si volara. "La mirada se siente verdaderamente reina" ante esta perspectiva sin limites, cambiante, plena de sugerencias, sorprendente siempre. "Un sosiego, una nobleza, una majestad extraordinarias" exhala este panorama "como no lo habeis visto jamas".

Castillo de Arcos de la Frontera, Andalucia

Por el arco de donde estuviera el oratorio del Ayuntamiento, os encaminais a la puerta -escudos de los Ponce y Pacheco- que era la Puerta de la Justicia, la entrada en recodo del castillo arabe y henos en lo que fuera Patio de Armas, en el que se celebraban becerradas en el XIX, junto a una ara romana de sacrificio, brocal plateresco de un aljibe, el montadero para subir a caballo don Rodrigo, y una fuente a la sombra de un hermoso arbol del amor.

Columnas, muebles, pavimentos, tapizados, galerias, terrazas... ni una pulgada que no haya sido mas que cuidado, mimado, rejuvenido, sin perder ni una sola gota de ese "aire de majestad". Nada sobra, ni falata ; todo esta donde debe de estar con un rango y un gusto exquisitos. Sea en el albovedado salon biblioteca, que sirviera de teatro, la escalera, el otro salon (pinturas de Ridell), el pasillo (vitrina de cristal de la Granja), los cuartos de arriba -una delicia apoyarse en las columnas de la terracita !-, el comedor, entre los buenos cuadros, los cobres, los sillones blasonados...

En el patio interior [...] unas finisimas arcadas, el reloj de sol de la casa de C. Colon y por una escalerita, una terraza y unas vistas como para permanecer, extasiados, inmoviles, horas y horas. [...] Vamos a la estancia interior de la Torre del Secreto, por cuyas bovedas enladrilladas se transmiten las palabras dichas en voz baja por los rincones, y existe la leyenda de un tesoro enterado. Hay un mosaico romano, y los calcos de lo que suponemos el barco de un normando de barba roja y de unas letras goticas, encontrados en la pared. Desde lo alto de la torre, disfrutéis unas panoramicas unicas -Santa Maria, La Plaza, San Pedro, todo Arcos, el lago y la sierra, y os percatareis de la planta cuadrangular del Castillo.